IQOS by Philip Morris

PHILIP MORRIS INTERNATIONAL - PMI SCIENCE

Ofrecer alternativas de riesgo reducido a los fumadores adultos que de otro modo continuarían fumando cigarrillos es la base de la “reducción del daño provocado por el tabaco”. Desde el snus, el popular producto de tabaco sin humo de Suecia, hasta los cigarrillos electrónicos, pasando por otros innovadores productos, las alternativas a los cigarrillos de combustión son cada vez más reconocidas como una herramienta sanitaria importante para complementar las políticas que se centran en evitar que se empiece a fumar y en ayudar a dejar de fumar. El objetivo que perseguimos con los PRR es desarrollar productos que reduzcan o eliminen los componentes nocivos y potencialmente nocivos y que a la vez satisfagan al fumador adulto. -

Todos los formatos de PRR recién desarrollados se han creado para reducir el riesgo mientras mantienen la aceptación y el atractivo del producto y serán sometidos a estrictas evaluaciones.

Una vez que hemos desarrollado un producto, utilizamos técnicas científicas sólidas para evaluar si reduce el riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco. Las pruebas de toxicidad ayudan a predecir si un producto va a ser menos perjudicial que el humo de los cigarrillos. Realizamos dos tipos de estudios exhaustivos de evaluación toxicológica. El primero es la toxicología estándar, que consiste en estudios de laboratorio para evaluar si los vapores de PRR causan menos daños a las células y a los órganos que el humo de los cigarrillos. El segundo tipo es la toxicología de sistemas, que utiliza técnicas de laboratorio muy sofisticadas para evaluar el efecto de los vapores de PRR en el desarrollo de enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco en comparación con el humo de los cigarrillos. La toxicología de sistemas nos ayuda a comprender en poco tiempo los efectos de cambiar a un PRR. La mayoría de las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco aparecen tras décadas de consumo continuado. Por ejemplo, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) se desarrolla después de 25-30 años de consumo regular de tabaco. Nuestras avanzadas técnicas de toxicología de sistemas nos permiten determinar, en un período de tiempo mucho más corto, si cambiar a un PRR podría causar menos enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco. La evaluación toxicológica es un complemento para nuestros estudios clínicos. La evaluación toxicológica por sí sola no demuestra si cambiar a un PRR es menos dañino que seguir fumando cigarrillos. Para determinar esta cuestión, es necesario realizar estudios clínicos. Sin embargo, la evaluación toxicológica nos da buenos indicios y nos anima a realizar ensayos clínicos rigurosos en fumadores adultos.

Cuando una plataforma obtiene datos prometedores en la evaluación toxicológica, pasamos a realizar estudios clínicos para comprender lo que ocurre cuando los fumadores adultos cambian a ese producto.

1)Comprender si el producto puede ser aceptable para los fumadores adultos.

2)Comprender si los fumadores adultos están expuestos a menos sustancias químicas nocivas.

3)Determinar si el cambio a un PRR produce cambios en los indicadores de enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco.

Es importante abordar cuatro factores clave relacionados con la percepción y el comportamiento de los consumidores que preocupan tanto a PMI como a las agencias reguladoras, como la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) en EE. UU. Los estudios, que se basan en encuestas y cuestionarios, abordan el efecto que la introducción de PRR podría tener en: El comportamiento de consumo de tabaco entre los fumadores adultos. La iniciación al consumo de tabaco entre los no fumadores adultos. La comprensión y la percepción del riesgo por parte de los consumidores.

La evaluación de PMI de nuestros PRR continuará tras el lanzamiento al mercado de dichos productos. Comprender cómo repercuten los PRR en el riesgo individual y cómo afectan a los daños a la población son componentes importantes del programa científico que hemos desarrollado. Además, la evaluación a largo plazo, en la que se incluyen estudios posteriores a la comercialización, confirmará si los productos que estamos desarrollando reducen el riesgo de contraer enfermedades relacionadas con el consumo del tabaco como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, enfermedades cardiovasculares y cáncer de pulmón.

Después de esta pequeña introducción pasamos a explicar que es IQOS

Philip Morris se ha propuesto cambiar los hábitos de los consumidores de tabaco y sustituir el cigarrillo por un producto que es potencialmente menos dañino para la salud. La multinacional ha puesto sobre la mesa diez años de investigación y 3.000 millones de dólares de inversión para llevar a cabo el cambio más radical de su historia.

El líder del sector ha lanzado en España iQOS, su nuevo dispositivo, que permite un consumo de tabaco con un riesgo potencial para la salud menor que el cigarrillo tradicional. "El vapor de iQOS contiene, según nuestros estudios, de media niveles inferiores al 10% de componentes dañinos, presentes en el humo del cigarrillo de toda la vida", explica Mario Masseroli (Director General de Philip Morris para España y Portugal) "Es un producto que tiene riesgo, que tiene nicotina, pero lo importante es que no tiene combustión, que es la principal causante de las enfermedades provocadas por el consumo de tabaco, de ahí la disminución del riesgo". La principal característica del dispositivo es que no quema el cigarro, sino que lo calienta a una temperatura de 250 grados, por lo que la combustión, que necesita alcanzar los 800 grados, no se produce.

Los cigarrillos que utiliza son especiales para iQOS, ya que al tabaco se le ha dado un tratamiento diferente. Se venden bajo la marca Heet en cajetillas de 20 unidades . Se busca replicar el hábito de fumar, no imitar el sabor. El salto del tabaco tradicional al cigarrillo electrónico es muy grande para alguien que fuma, por eso iQOS es la mejor alternativa para esa persona que quiere seguir haciéndolo. No está orientado para quien quiere dejar de fumar.

El dispositivo está ya presente en 14 mercados de todo el mundo, siendo Japón el primer país en el que desembarcó hace dos años. Actualmente, iQOS tiene el 4,9% de cuota de mercado en Japón y se han vendido más de dos millones de unidades. Asimismo, más del 70% de las personas que han probado el dispositivo en el país nipón lo consumen de forma predominante o exclusiva frente al tabaco tradicional.

En cuanto a la regulación a la que iQOS está expuesto, "todavía no está muy clara". El dispositivo mantiene las restricciones impuestas al tabaco, como la prohibición de publicitarse o el consumo en determinados lugares, pero previsiblemente se podrían liberar algunos de estos límites, ya que "el vapor de iQOS no afecta a la calidad del aire".

Fuentes http://www.expansion.com/empresas/distribucion/201...

https://www.pmiscience.com/es



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